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Tortosa se encuentra ubicada en el sur de Cataluña, en las Tierras del Ebro, en la comarca del Baix Ebre, una de las más extensas de las comarcas meridionales.
La situación estratégica de Tortosa la hace privilegiada, ya que se encuentra en los vértices se localizan grandes ciudades como Barcelona, Valencia y Zaragoza, a una distancia aproximada de 200 km. La ciudad de Tortosa se asienta junto al río Ebro, cerca de la desembocadura y al principio del delta y de los Ports. Disfruta de clima mediterráneo.
Rodeada por el macizo de los Ports de Tortosa-Beseit y las sierras de Cardó y del Boix, justo donde el Sistema Ibérico enlaza con la Cordillera Prelitoral Catalana, su territorio se dispone formando un valle que prolonga la fertilidad de sus huertas hasta encontrarse con la singularidad paisajística de los arrozales del delta. La cordillera de la derecha, una ramificación del sistema central, es muy escabrosa y alcanza alturas superiores a los mil metros. En cambio, la de la izquierda, la prolongación de la de Cardó, acaba en el Coll de Santa Catalina y presenta elevaciones muy inferiores. Ambas flanquean el término municipal de Tortosa y van paralelas al curso del río. El valle es sensiblemente horizontal y tan sólo hay una diferencia de niveles de 7 metros en la distancia de 30 kilómetros que la separa de la desembocadura del Ebro. Esta privilegiada situación geográfica fue el motivo que propició los primeros asentamientos humanos, ya que el Ebro-el río más caudaloso de la Península Ibérica permitió una subsistencia muy generosa a los habitantes de Tortosa.
Más de dos mil años de historia conforman el rico patrimonio de Tortosa. La ciudad está declarada Conjunto Histórico.
La Tortosa antigua hay que concebirlo como ciudad mediterránea que es puerto y mercado, receptora y distribuidora de productos del interior peninsular y del Mediterráneo entera.
Habiendo sido ocupada por los romanos, fue amurallada y rebautizada con el nombre de Dertosa.
En el siglo VIII Tortosa fue conquistada por los musulmanes, la larga dominación de los cuales ejerció en la ciudad una fuerte y profunda influencia. El siglo XI Tortosa se convirtió reino de taifa de gran importancia.
La grandeza de este reino de taifa terminó en 1148, cuando Tortosa fue conquistada por Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. Los tres puertos de la ciudad llegaron a controlar el comercio del trigo y la sal del Mediterráneo occidental. La ciudad de Tortosa se convierte el cruce de los territorios que integran la Corona Catalano-Aragonesa y una de las grandes ciudades que a menudo es el escenario de las Cortes de la Corona de Aragón.
La expulsión de los judíos (1492) de Tortosa y, en menor grado, la de los moriscos (S.XVII) perjudicaron notablemente la vida económica de Tortosa.
Durante la Guerra de los Segadores cayó pronto (1640) en manos de los castellanos, expulsados poco después por los franceses (1650), es la época de la decadencia política y cultural de Cataluña.
En la Guerra de Sucesión, al caer el País Valenciano en poder de Felipe V (S.XVIII), hay sucumbió Tortosa.
Tortosa fue uno de los lugares más afectados por el enfrentamiento de la Guerra Civil de 1936, con el trasfondo sangriento y dramático de la Batalla del Ebro.
Texto estraido de la pagina web www.tortosa.es
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